Eivert Caridad Fernández/@eivert
Son muchas las personas que me han preguntado si profeso alguna religión. Todos al oír mi respuesta quedan sumamente sorprendidos. Mi respuesta es NO, no tengo una religión.
El cristiano que ha depositado su fe en Jesucristo no vive en una religión, vive en EL PODER DEL EVANGELIO DE JESUCRISTO. Fue el Apóstol Pablo en su carta a los romanos quien dijo: “no me avergüenzo del evangelio pues es poder de Dios para salvación
Existe una gran diferencia entre las religiones y el Jesús de la Biblia. Unas de las diferencias más notables es que todas las religiones tratan por sus propios medios y a través de diferentes formas de acercarse a Dios. Lo hacen a través de: ofrendas, buenas obras, peregrinaciones, largas oraciones, meditaciones y rituales, los cuales son medios ineficaces para encontrarse con Dios.
Pero, ¿Qué es la religión? la palabra religión viene del latín “religiere” que significa “volverse a ligar o ligarse de nuevo” en pocas palabras, RE- (nuevo intento) LIGION (de ligarse o encontrase con el dios que se les perdió)
El intento del hombre de hacer su voluntad para acercarse a Dios lo vemos reflejado desde los primeros capítulos del libro de Génesis. Cuando el hombre quebrantó el mandamiento divino, el pecado vino a la humanidad, trayendo como consecuencia la separación del Creador con los hombres (Romanos 3:23).
La gran diferencia entre las religiones y el evangelio es: EN LA RELIGIÓN SIEMPRE EL HOMBRE TIENE QUE HACER ALGO PARA SALVARSE, MIENTRAS QUE EN EL EVANGELIO EL HOMBRE NO TIENE QUE HACER NADA ¡YA DIOS LO HIZO TODO! SÓLO TENEMOS QUE CREER EN EL SACRIFICIO DE JESUCRISTO EN LA CRUZ Y APROPIARNOS DE LA SALVACIÓN Y DE LA VIDA ETERNA
Te pregunto ¿Es el evangelio de Jesucristo una religión? la respuesta es NO.
A continuación te dejo este excelente vídeo sobre este tema en particular.
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viernes, 13 de enero de 2012
Jesús NO es religión
sábado, 31 de diciembre de 2011
Ordenando mi vida para el 2012
Por: Eivert Caridad F
“venid estemos a cuenta, dice Jehová”
Isaías 1:18
Son las 11:50 de la noche de fin de año, toda la familia está reunida. En la mesa se encuentra la abuela con una cara sonriente. En el pequeño bar se encuentran los primos reunidos, todos con una gran sonrisa mientras balancean sus dedos en el vaso de licor, esperando que el alegre locutor diga la tan esperada frase “faltan 5 pa’ las doce”. Todos en la familia están alegres, están contentos, están en expectativas de lo que va a pasar en el año nuevo.
El tío Hugo muy enfático dice “este será mi año. Conseguiré el empleo de mis sueños”.
Mientras que la tía María dice: “Esté año voy a rebajar”. Y continúan el primo Luis, la abuela Petra, y el abuelo José, todos prometiendo, planeando y soñando.
Todos en esta familia tienen un común denominador: “promesas, proyectos, planes, peticiones, etc, etc”.
Así como esa familia descrita anteriormente, es la gran mayoría de las personas. Cada vez que un año nuevo va a comenzar, no pueden faltar las peticiones, los planes, los proyectos e incluso las promesas.
Para esos días es muy común oír decir a las personas lo siguiente: “este va a ser mi año”, “seré un mejor padre”, “seré un mejor hijo”, “esté año dejaré el licor”, “seré un mejor cristiano”,”dejaré la mundanalidad”, etc. Estas son algunas de las muchas promesas que las personas hacen.
Puedo decir abiertamente que en este año cometí muchos errores y para mí la clave no es esperar que el año termine para comenzar de nuevo, es todo lo contrario, es aprender de los errores, es ordenar mi vida, es ponerme a cuenta con Dios para que este año nuevo sea de bendición y para no cometer los mismos errores del año anterior. Cuando verdaderamente hacemos una pausa y meditamos en nuestros caminos, es allí donde vamos a saber cuales fueron nuestro errores, qué cosas dejamos de hacer y qué hay que ordenar. Estoy seguro que el Espíritu Santo comenzará a decirnos esas cosas y lo que nos resta a nosotros es pedir perdón y no volverlas a cometer.
Es de esa manera que podemos hacer planes y proyectos, es así que podemos ser mejor padre, hijo, cristiano, trabajador, etc.
De nada sirve hacer planes y volver a cometer los mismos errores, al final de año el resultado será el mismo, e incluso peor.
Así que si quieres hacer algo productivo este año 2.012, es mejor que empieces a ordenar tu vida y luego de ordenarla, comienza a hacer cosas que nunca has hecho, para que veas resultados que nunca vistes.
Dios le bendiga y feliz año 2.012
¿Feliz Año Nuevo?
Por: Eivert Caridad Fernández // @Eivert
Cada vez que un año nuevo comienza, más de un charlatán, brujo, adivino e incluso, algunos cristianos, comienzan a darle nombre al año que recién comienza.
Que si el año del gato, el perro y la loba; otros más espirituales lo llaman el año de gobierno, de la toma del poder, de la santísima unción extravagante del Cordero, etc., lo cierto es que no hay nada místico en el comienzo de un año nuevo.
Soy amigo de las buenas noticias, y me gusta ser positivo, pero en realidad, muchas veces dudo de las palabras prefabricadas que algunos iluminados hacen cada vez que el año va a terminar.
No hay nada malo en decir afirmaciones de fe y declaraciones positivas, pero no todo lo que decimos se cumple, así que después no le echen la culpa a Dios de los fracasos y de las falsas promesas que nunca se hicieron realidad.
Cada vez que un año nuevo comienza, más de un charlatán, brujo, adivino e incluso, algunos cristianos, comienzan a darle nombre al año que recién comienza.
Que si el año del gato, el perro y la loba; otros más espirituales lo llaman el año de gobierno, de la toma del poder, de la santísima unción extravagante del Cordero, etc., lo cierto es que no hay nada místico en el comienzo de un año nuevo.
Soy amigo de las buenas noticias, y me gusta ser positivo, pero en realidad, muchas veces dudo de las palabras prefabricadas que algunos iluminados hacen cada vez que el año va a terminar.
No hay nada malo en decir afirmaciones de fe y declaraciones positivas, pero no todo lo que decimos se cumple, así que después no le echen la culpa a Dios de los fracasos y de las falsas promesas que nunca se hicieron realidad.
Recuerdo que un humilde siervo de Dios comenzó a profetizar y a dar las acostumbradas palabras de fin de año y todas ellas estaban cargadas de promesas y de cosas buenas. Al final del año, muchas de las personas fueron decepcionadas porque no todo se cumplió en sus vidas. ¿Es culpa de Dios? ¿Es culpa del predicador? No, es culpa de nosotros y de nuestras falsas expectativas de la vida, pues cada año, los 365 días del calendario, muchas cosas pueden pasar.
¿No me creen? Mira conmigo. Puedo ver la decepción en ese hombre que se le prometió que el 2011 iba a ser el mejor año de su vida, pero a mediados de año perdió su trabajo. Puedo ver la frustración en el rostro de aquella familia que durante este año perdió a uno de sus miembros. Puedo ver la agonía de la madre que perdió a su hijo. La pregunta es ¿Fue bueno el año para esas personas? La respuesta es complicada cuando se analiza desde nuestro punto de vista, pero desde la óptica de Dios todo es diferente. Él es experto en convertir tragedias en alegría, muerte por vida, y frustración por propósito. Él es quien prometió que "Todo nos ayuda para bien". No importa si este año las cosas no sucedieron como te lo profetizaron. No importa si tus expectativas no se cumplieron. Sólo importa una cosa: Dios. Él es suficiente, Él es mi motivación para el 2012; Él es el protagonista de este nuevo año.
Enfrenta este año con el mejor optimismo posible, pero ten en cuanta que en 365 días muchas cosas pueden pasar, tanto buenas como malas. Ten en cuenta que no todo será color de rosa. Muchos este año terminaran sus estudios; otros lo abandonarán por falta de recursos. Algunos verán nacer a un nuevo miembro de la familia, pero otros despedirán a ese ser querido que se va a mejor vida.
A pesar de todo lo que pueda ocurrir, hay algo que nos debe llenar de gozo: la seguridad de sus promesas. Si bien es cierto que no conocemos el futuro, hay algo que si debemos de saber. El cristiano no se mueve por lo que depara el futuro, el creyente se mueve por promesas, y son esas promesas las que no dan la seguridad de que el 2012 será bueno,¿Saben por qué? porque Dios no miente, y todo lo que nos promete se cumple.
En vez de hacerte falsas expectativas de vida, comienza HOY a confiar en sus promesas. Aplica a tu vida la formula divina de la triple P
1. Promesa de provisión: Dios nos ha prometido que NADA NOS FALTARÁ. Escucha bien, Dios no está diciendo que lo vamos a tener todo; Él está diciendo que a pesar de los problemas económicos que podamos pasar, NADA NOS FALTARÁ.
2. Promesa de protección: Dios nos asegura que estará con nosotros TODOS LOS DÍAS, en los días buenos y en los malos. En medio de ese logro, Dios estará allí para celebrar con nosotros, pero en medio de las tragedias, Él estará allí para consolarnos. Su protección es nuestra garantía.
3. Promesa de propósito: Dios es un Dios de crecimiento, y en este año 2012 podemos estar seguro que Él nos dará las herramientas necesarias para seguir creciendo. Va a depender de nosotros si accionamos o no, pero de su parte ya todo está dicho. Dios nos dice: Ensancha el lugar de tu tienda, extiende las cortinas de tus moradas, no escatimes; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas.
En vez de hacerte falsas expectativas de vida, comienza HOY a confiar en sus promesas. Aplica a tu vida la formula divina de la triple P
1. Promesa de provisión: Dios nos ha prometido que NADA NOS FALTARÁ. Escucha bien, Dios no está diciendo que lo vamos a tener todo; Él está diciendo que a pesar de los problemas económicos que podamos pasar, NADA NOS FALTARÁ.
2. Promesa de protección: Dios nos asegura que estará con nosotros TODOS LOS DÍAS, en los días buenos y en los malos. En medio de ese logro, Dios estará allí para celebrar con nosotros, pero en medio de las tragedias, Él estará allí para consolarnos. Su protección es nuestra garantía.
3. Promesa de propósito: Dios es un Dios de crecimiento, y en este año 2012 podemos estar seguro que Él nos dará las herramientas necesarias para seguir creciendo. Va a depender de nosotros si accionamos o no, pero de su parte ya todo está dicho. Dios nos dice: Ensancha el lugar de tu tienda, extiende las cortinas de tus moradas, no escatimes; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas.
Así que no tememos excusas para no crecer.
Declaro para tu vida que este año será bueno en gran manera, pues Dios está con nosotros. Declaro un año de crecimiento y avance. Declaro un año de prosperidad y salud. Declaro el año de DIOS para ti.
Quiero finalizar con responder a la pregunta del título de esta nota: ¿Feliz año nuevo? Sí, este será un buen año.
Dios te bendiga y Feliz Año 2012
Eivert Caridad Fernández
Ministerio Jóvenes Picec
sábado, 24 de diciembre de 2011
La Navidad
La navidad es sin duda alguna la fiesta más importante de todo el año. Para muchos es la oportunidad de regalar, recibir, bendecir y sobre todo amar, pero la navidad no se limita sólo a eso, la navidad es más que una fiesta. Si no fuera por Constantino, hoy se estuviera celebrando un año más de la fiesta del dios Sol, pero Dios en su misericordia permitió que un hombre con poco conocimiento de Él, modificara para siempre el significado de la navidad. Así es, Dios movió a Constantino a proclamar el 25 de diciembre como la fecha del nacimiento de Jesús. Ahora, históricamente y bíblicamente Jesús no nació en diciembre, ni mucho menos un día 25, sin embargo, es relevante recalcar que la fecha no es tan importante, lo importante es lo que ocurrió un día común y corriente: Una virgen comprometida para el matrimonio recibió la dicha de llevar en su vientre al Salvador de la humanidad. Es por eso que hoy se celebra simbólicamente el nacimiento de Jesús, sin embargo, la intención de esta nota es recordarte que Él puede nacer hoy en tu vida. Jesús quiere un pesebre para nacer y ese pesebre puede ser tu corazón. La navidad no tiene sentido si Jesús no está presente en tu corazón. De nada vale comprar, gastar, regalar, llorar, beber, jugar, cantar, reír, comer, si Jesús no es parte de eso. No seas como los hipócritas que celebran la navidad sin invitar al dador de la misma. En medio de tanto ruido y comida, medita un momento en el significado de la navidad, medita en Jesús.
Te invito a que hagas una oración:
Jesús, en esta fecha tan especial te pido que nazcas en el pesebre de mi corazón. Te rindo mi vida hoy.
Amen
martes, 26 de julio de 2011
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